lunes, 2 de septiembre de 2013

Imagino a Cernuda


"Tratar de imaginar a Luis Cernuda en el mundo de hoy no resulta difícil: estaría asqueado, y habría buscado su propia “movilidad exterior” con convencimiento, y sin bobería ministerial. El poeta sevillano extrañaría Sevilla como siempre, y también como nunca, creando un territorio magmático de asombro, esa arcadia sureña en la que resguardar el paraíso perdido que nunca poseyó. Regresar estos días a Cernuda, a través de la lectura de La Realidad y el Deseo, estacionada por la aventura cronológica marcada en la estupenda biografía de Antonio Rivero Taravillo, es una manera de revisar esa intimidad elegante y sutil, esbelta y dolorida, de una sensibilidad moderna en su doble vertiente de su disonancia personal en la grieta apremiante de un presente abolido (...)". Para seguir leyendo, pulsa aquí.

(Publicado en El País)

Los escritores y sus vidas


"Tendemos a juzgar al escritor por la obra. Estrictamente, la literatura se trata de eso: nuestra relación con el texto, con la cadencia o pulso de un estilo y su incidencia o su perduración como latido íntimo del mundo. Sin embargo, la obra es una cosa, y la literatura –o sea: sus protagonistas-, estando muy cercana, puede también ser algo diferente. Pienso ahora mismo, por poner un ejemplo, en Raymond Chandler: a mí me puede gustar mucho leer El sueño eterno, imaginando además a Humphrey Bogart y a una Lauren Bacall más felina que nunca en blanco y negro, pero también me apasiona saber si Raymond Chandler prefería el gin-tonic al gin-fizz o si tomaba, como Hammett o Fitzgerald en los años felices, los previos al derrumbe, varios dry martinis cada noche (...)". Para seguir leyendo, pulsa aquí.

(Publicado en Diario Abierto)

La dimisión de Mariano Rajoy


"Todo lo que no sea la dimisión inmediata de Mariano Rajoy es abocar el país a su mayor crisis de representación durante su vida democrática. Por ahora le está salvando el verano, pero ni siquiera el calor puede impedir que la gente revise sus palabras.

El todavía presidente del Gobierno aseguró en sede parlamentaria que desde que se hicieron públicas las cuentas millonarias de Luis Bárcenas en Suiza, el ex tesorero no había tenido contacto alguno con el Partido Popular. Fue en ese momento, haciendo semejante afirmación en el Congreso de los Diputados, sede de la soberanía nacional y de su representación ciudadana, cuando Rajoy ligó su futuro político a la biografía de Luis Bárcenas: porque de demostrarse que estaba mintiendo –no sólo a los diputados, sino a toda la población- quedaría invalidado, moralmente –y a la espera de poder dilucidar otro tipo de responsabilidades, especialmente las judiciales- para ejercer ningún cargo de representación pública; y mucho menos, la presidencia del Gobierno (...)". Para seguir leyendo, pulsa aquí.

(Publicado en Diario Abierto)

domingo, 14 de julio de 2013

La transparencia, esa cosa importante


"Ahora resulta que la transparencia —o sea, la honradez y su ejercicio visible— necesita ser puesta en una ley para ser efectiva. Pero ni siquiera eso —una ley— garantiza nada, como al parecer ocurrió con la Ley de Incompatibilidades, promulgada por el Ejecutivo de Felipe González tras los últimos casos de corrupción, pero aplicada, por cuestiones cronológicas —es de 1995, y Aznar ganó las elecciones un año después— por el nuevo Gobierno del PP. En esa etapa, Mariano Rajoy fue ministro de Administraciones Públicas entre 1996 y 1999, convertido en máximo garante del cumplimiento de esa Ley de Incompatibilidades. Si las afirmaciones y las pruebas documentales de Luis Bárcenas son ciertas, el hoy presidente del Gobierno no fue muy eficaz; y habrá que dilucidar, para bien de la tranquilidad ciudadana, su posición en esa trama de dobles pagos, en metálico o no. O en una caja de puros, como se afirma que lo recibía el propio Rajoy (...)". Para seguir leyendo, pulsa aquí.

(Publicado en El País)

miércoles, 10 de julio de 2013

Un posible comienzo de novela


"La pendiente es más oscura que su propia existencia. Ha aprendido a olvidar, pero esta noche su respiración se ha revelado demasiado agitada al despertarse sucesivamente de varios sueños extraños. Sabe que los sueños son extraños por su propia naturaleza, que está en la misma esencia de su desarrollo ese alejamiento de la realidad inmediata, reconocible o verosímil, porque sólo en los sueños puede adentrarse en lo que ocurre y contemplarse a sí misma con esa mezcla de participación difusa y equidistante lejanía, con esa ficción alargada y flexible de protagonismo azaroso, pero también relativamente significativo, cuando su voluntad no ha decidido el signo, ni la suerte, ni tampoco el desenlace de todo lo que pueda suceder dentro de su relato (...)". Para seguir leyendo, pulsa aquí.

(Publicado en Diario Abierto)

jueves, 4 de julio de 2013

Recuerdo de los veranos en La Latina


"Recuerdo otros cumpleaños, con Rodolfo Serrano, en Madrid, en La Latina. Eran los tiempos en que Manuel Cuesta organizaba los conciertos nocturnos de los jueves en un bar que ya no existe, y se llamaba La Clave. Lo regentaban dos hermanas, ambas casualmente –o no tan casualmente- cantautoras, pero de eso hablaremos otro día. Antes nos juntábamos en el bar de enfrente, Casa Dani, y pedíamos tantas cañas como podían servirse en esa barra, labrada y galdosiana en la madera y en los cristales del fondo, que nos hacía mirarnos, deformados, sobre una realidad que nos pertenecía (...)". Para seguir leyendo, pulsa aquí.

(Publicado en Diario Abierto)

"Las ventanas de invierno", de Francisco Onieva


"Las ventanas de invierno a las que se ha asomado la poesía de Francisco Onieva van mucho más allá de su afluencia semántica y tonal más o menos predecible. El título, como alguno de los poemas, podría remitirnos a cierta tradición española de intención rural, con abundancia en el detalle vegetal y animal, en esa recuperación del latido interior de la vida pasada, con nostalgia o sin ella, pero apelando a un sistema de convivencia en el que la relación del hombre con la tierra y con las estaciones, con el cielo y las aguas, con la siembra y la recolección, con el nomadismo o con la cualidad hogareña de un sedentarismo, que pudo ser un tránsito hacia los primeros núcleos urbanos en sierras y comarcas, como punto de partida para la verdadera emoción íntima (...)". Para seguir leyendo, pulsa aquí.

(Publicado en Diario Abierto)