
Sin embargo, escribo “se fue”: porque se ha ido, o porque me parece que se ha ido. No siempre sucede de igual modo. No siempre la gente que se muere, la conozcas o no, te da la sensación de haber desaparecido, que es lo que sucede, de haber dejado algo a medias, una conversación, y pendiente contigo, sin que sepas por qué; quizá no siempre ocurre, porque la desaparición no es absoluta, porque no puede serlo. Alguien puede decir, sin falta de razón, que en el caso de un músico es más fácil: sí, es razonable. Quizá todavía más que en el caso de un novelista o de un poeta. Uno no lee a Blasco Ibáñez pensando que está vivo, por más que La barraca sea la viveza primitiva del mal y se pueda aplicar a cualquier tiempo. Uno, cuando lee a García Lorca, tampoco piensa que está vivo, o que simplemente se ha marchado, porque desde el principio, al hacer ya tanto de su asesinato, se le evoca ya como un fantasma de sí mismo, una proyección sobre su nombre que pone el personaje por delante de la persona que hubo.
Estos días he vuelto a escuchar a Carlos Cano. Sus Habaneras de Cádiz. Su María La Portuguesa, de actualidad también hace unos meses por la raíz verídica del tema. Lo he vuelto a sentir, como cuando era veinte años más joven y escuchaba su bandera blanca y verde y, sin sentirme andalucista, ni nacionalista mucho menos, sí que se agitaba en mí interior una plenitud con la generosidad de la tierra. Tengo la impresión de que va a regresar, para cantarnos, un día de estos.
Qué inmenso eres, colega. Y qué grande era Carlos Cano también (no sé yo si se le ha hecho verdadera justicia todavía a su arte severísimo y cordial). Y sí, es cierto: hay algunos muertos más muertos que otros
ResponderEliminarUn abrazo desde el sur del Sur :)
Cada poeta busca su propia voz, su registro más personal, su palabra...
ResponderEliminarAndalucía encontró una de sus voces en Carlos Cano y dio respuesta a la pregunta de Alberti (¿qué cantan los poetas andaluces de ahora?). Sentido homenaje -y compartido- el tuyo, Joaquín. Gracias por rememorarlo.
Añado un motivo "riográfico" de "Una sirena en la Alhambra":
"Vino por el río una madrugada.
La trajo un suspiro de Sierra Nevada."
Un abrazo
Querido Miguel, siempre la riografía acercándonos.
ResponderEliminarMiguel Ángel, amigo, ¿estás ya en Buenos Aires? La edad del mediodía nos contempla en la cerveza de Kafka.
Un abrazo fuerte a los dos!