jueves, 31 de marzo de 2011

El largo adiós




Joaquín Pérez Azaústre. Puente Genil, marzo, 2007

7 comentarios:

  1. Touché! Voy de las estaciones a los ríos como de mi corazón a mis asuntos. Un día escribí este acróstico:

    Tardó en llegar el tren de mi destino
    (Recordaba otros trenes que perdí)
    Enfilaba el andén el viejo expreso
    Notaba ya el temblor bajo mis pies

    Un abrazo de andén, gran amigo.

    P.D.Foto mágica. A ver si encuentro otra de Alfonso en Sablé sur Sharte que me la recuerda y te la envío

    ResponderEliminar
  2. Ya he encontrado la foto de Sablé. La utilicé en mi blog:

    http://riografia.blogspot.com/2009/09/resplandores-de-ausencia.html

    Otro abrazo, Joaquín

    ResponderEliminar
  3. ...Una estación de tren, desierta...
    Eterno escenario de despedidas y encuentros.
    Preciosa foto de esa estación que fue testigo de cientos de viajes en busca de un sueño, mi sueño, el yacimiento de Fuente Álamo.

    Gracias por compartirla, un besote enorme.

    ResponderEliminar
  4. Muy bien puesto el título, muchacho ;)

    ResponderEliminar
  5. Miguel, Clarita, me alegra que también vosotros estéis en este andén. Miguelón, Miguelton, ¿dónde esta la edad del mediodía? ¿Más cerca de La Plata o de Sevilla?

    Fuerte el abrazo a todos!

    ResponderEliminar
  6. Ahora, en las estaciones de trenes ponen letreros para que no se acompañe a los viajeros en sus despedidas. Como asidua usuaria del tren que soy, que más que asidua, soy diaria usuaria, la foto, aunque desconocida para mí, tiene un algo que la hace cercana, un no sé que, o un qué se yo, que hace que me parezca la estación, o las estaciones por las que diariamente camino.
    El tren lleva mi vida. Mi vida va en esos trenes. Y por mucho que lo intenten, intentaré transgredir esa aséptica norma que dice que no acompañes a los viajeros para facilitar la "evacuación" de los andenes. ¡Con lo tierna, a veces triste, que es, una despedida!.
    Salud.

    ResponderEliminar